Entiendo que ahora más que nunca debo ser consciente de mi enemigo y el propósito que el tiene, y no olvidarme que definitivamente él no quiere lo que Dios quiere para mi “la vida eterna” él intentará por todos los medios de romper mi fe, y comenzará haciéndome dudar en lo que yo creo pero si realmente he puesto mi confianza en Dios estos deben ser los mejores momentos para incrementar mi fe, y aferrarme a sus promesas que son eternas, me darán las fuerzas y la paz que necesito para que cada “noticia” desalentadora no me dañe. En todo momento debo recordar que su palabra es el arma con la que me defiendo en contra de los dardos que pueda mandarme el enemigo y mi fe es el escudo con el que me protejo.
En esta época de pandemia es cuando nuestra fe es probada y habrá quienes sucumbe ante la angustia y la desesperación así como habrá quienes serán fortalecidos al confiar en las promesas de Dios y al final de la prueba recibirán la recompensa. No se usted pero yo quiero estar en el segundo grupo me aferrare a sus promesas de día y de noche en el terror nocturno, aún cuando no pueda ver nada alentador a mi alrededor sé que El me sostendrá. No dejare que el enemigo robe mi paz, porque mi paz viene de Dios y el me mantendrá en completa paz porque mis pensamientos perseverarán en El, tampoco dejaré que mate mi fe porque mi fe está puesta en la roca inconmovible que es CRISTO, y menos podrá destruirme porque soy hija de Dios y el enemigo NO puede tocarme !
Memoricemos versículos y mantengamos vigilando lo que vemos, lo que escuchamos y lo que decimos! Que tenga un bendecido día!
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